UN BAUTISMO, COSCA Y LAS VISITAS AL HOTEL -TODA LA SANGRE CONDUCE A LA 47

   Eduardo Calderón

Por Julia E. Alvear P.    Judiciales.

Corrió como pólvora el certificado de bautismo de la nieta de Hidadis Saavedra,  el único sindicado por el homicidio de Eduardo Calderón, que le agregó mayores interrogantes  a este caso.

¿ Porqué ? se preguntará usted .   

El documento revela que el 7 de julio de 2018 mientras la víctima  moría, en la iglesia San Mateo Apóstol, mejor conocida como La Divina Misericordia, el padre Cosca  bautizaba a la nieta de Hidadis Saavedra.  La firma del sacerdote y de los padrinos fueron Sigfrido Ibarra y Gloria Esther Cerrud dan fe del evento.

Los hechos plantean dos situaciones paralelas. Mientras en el hospital Santo Tomás ubicado a un kilómetro de distancia de la parroquia,  lloraban por la gravedad y posterior muerte de Eduardo Calderón, en el otro lado la familia Saavedra celebraba el bautismo con el Sacerdote Cosca,  lo que plantea  interrogantes, si horas después de lo  ocurrido en el hotel,  Hidadis y el cura conversaron.

El salón de audiencia está  dividido en dos paños  de sillas.  Es como en un estadio donde los que apoyan a la víctima sus familiares y amigos se sientan detrás de la fiscalía y los defensores de oficio.  El otro grupo se sienta detrás de los abogados de Hidadis y esto incluye a su familia y amigos.   En ambos lados del drama de la madre que perdió al hijo y en el otro la madre que espera que su hijo salga libre.

Entre los asistentes está un sacerdote comisionado por la Curia Metropolitana que no ha faltado ningún día a las audiencias.

Y es en medio de este drama donde se da paso,  la presentación de varios testigos y pruebas testimoniales, para que los jurados de conciencia integrado por 6 mujeres y 2 hombres tengan elementos que alimenten su juicio y decidan  la suerte de Hidadis Saavedra por la muerte de Eduardo Calderón.

El fiscal Emeldo Márquez presentó  a varios peritos que fortalecieron la teoría del caso sobre la personalidad de Hidadis y cómo este miente a lo largo de las horas dependiendo de a quien tenga que explicar qué sucedió.

Las pruebas fotográficas sustentadas por la perito del Imelcf, de la sección de Fotografía  Luz Correa,  detalla cómo hizo la fijación de imágenes de los vídeos  obtenidos de las cámaras del hotel El Panamá y en el bar del Casino.

Correa refiere que de acuerdo a los testigos que hacían el reconocimiento,  se hacían la foto.   

Es así como se acredita que el viernes 6 de julio del 2018, el sacerdote  Cosca llega a las 3:09 hace la reserva y se va. 

A las 7:29  pm Hidadis se acerca a la recepción y retira las llaves.  Poco después se reúne con sus amigos Eduardo (la víctima) la víctima y Marlene.   

Otras imágenes ubican el retorno del  sacerdote al Hotel a las 7:15 de la noche y en otra su ingreso a la habitación 47,  acto seguido minutos después ingresa Hidadis a la misma habitación. 

De igual forma hay fotos de la salida de la habitación 47 de Cosca primero y después de Hidadis  poco después de las 8:27.

También se ven las imágenes de cuando están junto Hidadis, Eduardito y Marlene, quien abandona el hotel  sola cerca de las 11:43 de la noche del 6 de julio. 

Otra secuencia de imágenes revelan que pasada las 12  de la noche, ya siendo el 7 de julio Hidadis y Eduardito se fueron al casino y regresaron  cerca de las 2:39 de la madrugada del 7 de julio.

También se observa cómo minutos después un huésped del hotel va a la recepción,  después llegan los paramédicos y la policía.

Las imágenes resuelven la interrogante de a qué hora salió Hidadis del Hotel, sin pagar por los daños causados a la lencería, y  que nadie lo vio.  Las fotos reflejan que este salió caminando por la salida principal y aborda su auto estacionado a las 7:31 de la mañana según la secuencia de fotos.

Entre las pruebas presentadas están los allanamientos hechos a la residencia de la mamá de Hidadis donde encontraron la ropa del sindicado,  que llevaba puesta el día de los sucesos.  Las zapatillas, el suéter y los pantalones de acuerdo a las pruebas practicadas registraron  presencia  de sangre cuyo ADN  corresponde  a la víctima. 

También se hizo un allanamiento al vehículo de Hidadis  y allí se encontró rastros de sangre en el interior del vehículo y en el maletero.

Se presentó las fotos de los lugares donde la prueba de luminiscencia  indicó que había sangre, dentro de la habitación 47, las puertas de la 48 el pasillo,  el barandal y la escalera y las paredes.

Otros de los testimonios vertidos provino de un tío de la víctima identificado como Saturnino Ramos, quien dijo que Hidadis lo visitó  a la casa y que este le contó que con Eduardito habían ido a la habitación de un hotel para tener relaciones sexuales con una chica, pero que esta no quiso y se fue. De allí le contó que los dos compraron su cerveza artesanal, el pago la suya pero Eduardito no había querido pagarla, y se pelearon, y que cu”cuando iban sufrió un golpe en la cabeza y no se acordaba demás nada.   Ese sábado en la tarde después de hablar con Hidadis,  el testigo se entera de la muerte de su sobrino.  En ese momento el tío Saturnino se le escapa un gemido de dolor y rompe en llanto, porque los hombres grandes también lloran,  al recordar el dolor que les causó la muerte de Eduardo.   Este testigo corrobora que Hidadis y Eduardito tenían una relación de amigos como hermanos.

El  testigo afirma que habló con el Padre Cosca.  “Me comunique con el padre David Cosca y me dijo que el ya había hablado con Hidadis” y que Dios tuviera misericordia de mí”. y que el haría las comunicaciones para ponerlo en contacto con Hidadis.

Hidadis fue visto por varios médicos después de los hechos de la madrugada del 7 de julio. Uno de ellos José  Aguilar cuenta  que Hidadis le dijo que había sufrido un accidente vehícular.  

En otra pieza del rompecabeza procesal del caso esta el médico forense del IMELCF, Ricaurte González,  quien refiere que Hidadis le dijo que no recordaba nada,  y certifica al igual que otros  galenos la  cortadura leve en la ceja derecha y algunos moratones en rodilla y hombro derecho.  Lesiones que consideró fueron causadas por superficies contundentes ásperas.

Entre las pruebas testimoniales también se contó con la de la perito Isbeth Márquez, quien labora en toxicología forense, ella extrajo un análisis de que sustancias o drogas había en el cuerpo de la  víctima.

La perito estableció que se encontró 172.32 miligramos por decilitro (una concentración muy alta de alcohol). No se encontró ni consumo de cocaína, ni marihuana antidepresivos o cualquier otra sustancia tóxica.

LOS MENSAJES

También se adelantó la incautación de datos  a los celulares  de Hidadis y Eduardo, pero aún no se ha revelado el contenido de los mismos,  Hay 7 conversaciones que fueron registradas en el informe y que son de interés del MInisterio Público.

 

 

 

 

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