Artículos de Opinión

TELETRABAJO Y PROTECCIÓN DE DATOS
23 de agosto de 2020
401 vistas
Abogado, egresado de la Universidad de Panamá. Trabajó en distintas instituciones públicas entre estas El Órgano Judicial, Lotería Nacional de Beneficencia y Ministerio Público. Actualmente Abogado litigante.

TELETRABAJO Y PROTECCIÓN DE DATOS

Con la situación actual de pandemia muchas empresas continuaron operando, ya sea porque estaba permitida su operación dentro del decreto que establecía la cuarentena obligatoria o en buen número de casos, lo hicieron bajo la modalidad de teletrabajo, la cual desde antes de la promulgación de la Ley 126 de 18 de febrero de 2020, se venía haciendo, sobre todo por aquellas transnacionales instaladas en nuestro país.
Sin duda, el teletrabajo ha sido de gran ayuda para continuar las operaciones de las empresas bajo estas adversas condiciones, pero más importante aún, su papel clave en la conservación de muchos empleos. Esta forma de trabajo no ha sido de fácil adaptación, si tomamos en cuenta, por un lado, que no estamos acostumbrados (ni tampoco preparados) para esto y por el otro, la incidencia en la vida familiar.
Como parte del desarrollo del trabajo sin presencia física en el centro de trabajo, está lo referente al manejo de la información que tanto el empleado o trabajador tenga, ya sea de clientes, socios comerciales, otros compañeros de trabajo, y el debido tratamiento que le debe dar, siendo esta relación compartida entre el empleador y los trabajadores, creando una serie de derechos y deberes que deben ser de conocimiento, pero sobre todo cumplidos.
La Ley 126 de 2020 sobre teletrabajo, señala en sus artículos dieciséis y diecisiete respectivamente, lo que deben hacer tanto el empleador como el trabajador para la protección de los datos con motivo de la relación laboral. Pasaremos a describir cada uno de los numerales de cada artículo.
El artículo dieciséis establece que corresponde al empleador adoptar las medidas necesarias para la protección de los datos que facilitará al trabajador. Seguidamente se enuncian cuatro numerales que indican lo siguiente:
En el numeral uno se señala que el empleador deberá informar al teletrabajador de las políticas y normas internas sobre la protección de datos usados y procesados por el teletrabajador con fines profesionales, de conformidad con la legislación vigente en la materia.
El empleador debe tener desarrolladas sus normativas o políticas sobre ese manejo. Es probable que ante lo inesperado de la pandemia no las hubiese tenido, pero con esta regulación es imperativo contar con la misma. En cuanto a la legislación vigente, la Ley 81 de 26 de marzo de 2019 sobre protección de datos personales (la cual entra en vigencia plena en 2021) pudiese ser la legislación aplicable o de ser el caso la legislación especial si es información que se excluye del ámbito de la Ley citada.
En el numeral dos el empleador debe informar al trabajador todas las restricciones sobre el uso de los equipos o útiles informáticos, así como las sanciones que podrían aplicarse en caso de no respetarse las restricciones.
En el numeral tres se le debe comunicar al trabajador de la colocación de cualquier sistema de control. Este sistema debe ser proporcional al objetivo que busca ser protegido y nunca podrá tratarse de mecanismo violatorio de la privacidad personal ni familiar del teletrabajador o terceros.
En otras legislaciones, no hacer este tipo de comunicación ha sido motivo para declarar nulos despidos, aunado a sanciones en los casos cuando se excede el nivel razonable de control y su consecuente invasión a la privacidad del trabajador. Para probar lo anterior, se requiere las diligencias periciales que ayuden a determinar si se excedieron los límites o no.
En el cuarto y último numeral del citado artículo dieciséis, se establece que el empleador deberá proporcionar, instalar y mantener los equipos necesarios para el teletrabajo, así como el soporte técnico que estos requieran. El empleador es quien tiene que aportar el equipo para el teletrabajo, pero es probable ante el panorama actual, muchos trabajadores estén usando su equipo personal.
Sobre los deberes del trabajador, el artículo diecisiete de la Ley 126 de 2020 consta de tres numerales en donde se consigna lo referente a la protección, custodia y conservación de los datos motivo de la relación laboral.
De acuerdo con el numeral uno, debe cumplir con las normas de protección de datos y las restricciones que le sean comunicadas con relación a la información que maneja en virtud de sus funciones.
En el numeral dos se indica el deber de conservar con la debida diligencia los equipos, las herramientas informáticas y los programas provistos por el empleador, de forma segura y no permitir el uso de estos a personas no autorizadas por el empleador.
Para nosotros, ese deber de acceso de terceros a la información que maneje el trabajador, aplica incluso a sus propios familiares y más cuando de darse el caso que sea su equipo personal. El deber de confidencialidad y seguridad de datos, como principios de la protección de datos personales priva en este caso.
El tercer y último numeral del artículo diecisiete, obliga a que el trabajador comunique de inmediato al empleador sobre cualquier pérdida, robo, hurto u otro uso indebido de equipos y programas en la forma prevista en la normativa interna de la empresa.
De darse alguna de las citadas situaciones, lo mejor es poner la denuncia o querella correspondiente. Es importante contar con los debidos respaldos de la información, sobre todo el uso de la nube (que hasta ciertos límites es gratuita en algunas aplicaciones) y representa un gasto, pero es peor perder clientes, el trabajo o la reputación por esta deficiencia.
Es inevitable que se pueden dar situaciones, muchas de ellas que quizás el Código de Trabajo no pueda resolver, ante su desactualización producto de los avances tecnológicos y científicos principalmente en este nuevo siglo. Ahora bien, están los principios del Derecho del Trabajo que pueden ayudar en ese sentido y con la nueva normativa de teletrabajo, debemos añadir los de confidencialidad, seguridad de datos y de ser el caso los otros principios establecidos en la Ley 81 de 2019.

Deja una respuesta

Noticias relacionadas

Dos intentos serios de reforma educativa.

Dos intentos serios de reforma educativa. Por Ramiro Guerra. Abogado y cientista político. En la era Torrijos (el general), se intentó una reforma estructural del sistema educativo basada en un documento elaborado por la UNESCO, llamado “Aprender a ser: Educación y destino del hombre” fue elaborado entre 1971 y 1972 y preparado por una comisión […]

21 de enero, fecha insigne de la resiliencia del panameño.

21 de enero, fecha insigne de la resiliencia del panameño. Por: Luis Enrique Ruiz M.   Durante más de 500 años de historia, la ciudad de Panamá ha enfrentado difíciles momentos, desde desastres naturales hasta ataques por fuerzas extranjeras y siempre hemos contado con la capacidad de sobreponernos a momentos críticos y adaptarnos para seguir […]

RESTITUCIÓN POR EQUIVALENCIA

RESTITUCIÓN POR EQUIVALENCIA Por Rolando Candanedo N. El Tercer Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial dictó sentencia en un proceso de protección al consumidor y sentó un valioso precedente, el cual detallamos en este escrito para beneficio de los lectores y de los que puedan verse en la misma situación. Para mejor comprensión […]

EL ENFOQUE LIBERAL EN TORNO AL CONCEPTO DEL DÍALOGO SOCIAL.

EL ENFOQUE LIBERAL EN TORNO AL CONCEPTO DEL DÍALOGO SOCIAL. Por Ramiro Guerra M. Abogado y cientista político. 19/01/2021. Las sociedades se constituyen sobre la existencia de fuerzas o sectores sociales orgánicos. El liberalismo clásico partía de que la base fundamental o fuerza motríz que movía hacia adelante la sociedad, lo eran los individuos. Lo […]

A %d blogueros les gusta esto: