República Monárquica de Panamá, por el Dr. Eduardo Reyes V.

República Monárquica de Panamá

Dr. Eduardo A. Reyes Vargas

Definitivamente no somos un país monárquico.

Bolívar y próceres panameños lucharon por erradicar la monarquía española.

Leyendo la Constitución de un hermano país cuya forma de gobierno es Monarquía Constitucional, observé algunas prácticas, que parecen emularse en nuestro Panamá.

Una de ellas es el criticado fuerte poder del Presidente, que le permite por nuestra Constitución realizar nombramientos muy sensibles al País a través de la “armónica colaboración” con el Poder legislativo.

La separación de poderes es virtual.

En los hábitos electorales, recobrando fuerza nuevamente, observamos candidaturas de Diputados o Representantes de Corregimiento donde Papá, hijo o hija, son principales y suplentes respectivamente.

No hay más panameños merecedores para ocupar estos cargos?

Se repiten como herencia, familias ocupando Directivas de Partidos.

Y nosotros les damos el voto.

Queda claro que somos monárquicos en algunas de nuestras prácticas ciudadanas. Una reforma constitucional profunda debe abolir estos nefastos hábitos que debilitan la democracia participativa.

Es imperativo y urgente que para ser Director de la Junta Directiva de la Autoridad del Canal se reformen las normas. Se exija un perfil del ciudadano con valores morales y profesionales para ocupar un cargo de tanta

responsabilidad.  Allí también somos monárquicos (amigos, copartidarios etc.).

A La Autoridad del Canal le mermarán sus cimientos si se mantiene esta situación.

Se contrató una firma que realizó un trabajo de depuración de candidatos para su máxima Gerencia .   ¿Pero para su Junta Directiva que ejerce responsabilidades conjuntas?

Allí se toman decisiones muy importantes para una institución de proyección nacional e internacional.

Me imagino que nuestros usuarios ya están preocupados. Y la sombra de un canal terrestre en México aparece en el horizonte.

La mayoría de las Juntas Directivas de nuestras Instituciones Gubernamentales tienen un mínimo de requisitos para aspirantes a esos puestos, algunos por ciertos debiluchos.

Existe un Código de Ética del Servidor Público que señala que si aceptas un cargo para el que no se está preparado, debe sancionarse. Es la única regla que nos ayuda a no hacer mediocres algunas selecciones. Pero utópica.

Leave A Comment