Cabrera señaló que Panamá “no tiene nada de la lista que no pueda cumplir”, aunque aclaró que el proceso apenas inicia y requiere la implementación de medidas de seguridad y cooperación en temas como el intercambio de información sobre pasajeros y posibles amenazas de terrorismo.
Como parte de este esfuerzo, el Gobierno panameño conformó un Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, liderado por el canciller encargado Carlos A. Hoyos, que evaluará estándares de seguridad, gestión migratoria e intercambio de datos.
El ingreso de Panamá al programa Visa Waiver se considera un paso estratégico para fortalecer las relaciones bilaterales con Estados Unidos y facilitar el turismo, los negocios y la movilidad académica. Actualmente, países como Chile forman parte del programa en América Latina, lo que ha generado beneficios en materia de conectividad y comercio.