Qué nos espera en el 2022.
Por: Lic. Abel Vergara López – Abogado.
Ciudad de Panamá, 19 de diciembre de 2021.
El año 2021 nos permitió afortunadamente salir del confinamiento sanitario del año 2020, producto de las medidas para evitar el contagio del Covid-19. Gracias a la vacunación masiva de la población y sin olvidar las variantes del virus, que han aumentado el número de casos en muchos países de Europa, consecuencia del relajamiento de las medidas preventivas que han permitido precisamente controlar con éxito el contagio en nuestro país. Es necesario mantenerlas para que nos encaminemos pronto a la ansiada recuperación económica. Con el nuevo año académico 2022, las clases en los colegios deben iniciar en forma presencial con una gran mayoría de educadores, estudiantes y padres de familia dispuestos al ansiado reencuentro en las aulas.
Si hay algo que no podemos evitar, es nuestro espíritu festivo y en las fiestas de fin de año, así como las que congregan gran cantidad y movilización de personas, como lo son la Semana Santa y los Carnavales, el virus se esparce con facilidad al menor descuido. No olvidemos en el año 2000 una epidemia en Azuero (Hanta virus, transmitido por un roedor), así como en el 2020 a nivel nacional, no se celebraron las fiestas del “Dios Momo” ambas por motivos sanitarios, ya que el bienestar común o colectivo debe tener prioridad siempre sobre el particular o económico. Muchos son ya los eventos masivos bailables que se realizan y que, aún contando con los permisos y supervisión de las autoridades sanitarias, no debemos olvidar que el virus (con sus variantes) sigue al acecho, por lo que es bueno tener siempre presente el popular lema: “no bajemos la guardia”.
Con las mesas de diálogo para la discusión del Salario Mínimo y de la Caja de Seguro Social, en las que no se logró ningún consenso (algo ya muy común) finaliza el año 2021 y debe conocerse por el Órgano Ejecutivo el nuevo salario que ha de regir en 2022 por los próximos dos años. En cuanto a la discusión de la seguridad social, sólo nos queda claro que lo único “seguro” que podría aumentar (además de la edad de jubilación o cantidad de cuotas para recibirla) lo fue en su momento el número de integrantes de la junta directiva o el ingreso (“dieta”) que recibe cada integrante por reunión, propuesta que fue ya rechazada, cuando preocupa que sus miembros no comprendan que deben tomarse decisiones concretas y realistas muy pronto, si se desea cumplir el objetivo para el cual fueron convocados.
Si algo pudiese ocurrir en el 2022, es que puedan obtener una rebaja en su condena quienes decidan colaborar con la justicia norteamericana, revelando la información que todos conocemos pero que debe judicializarse, o sea revelarse voluntariamente y no de la forma que circuló un video (el que ahora extrañamente no aparece) en las redes sociales y por las que pudiesen ser demandados civilmente los que tengan el valor de cumplir con su labor de informar o denunciar lo que nos mantiene en toda clase de listas oscuras en otros países.
Es desafortunado que en nuestro país las autoridades judiciales no puedan cumplir con el trabajo, limitados por un presupuesto controlado por el Órgano Legislativo, en el que jueces y fiscales son designados de forma interina (como el actual Procurador de la Nación) y quienes son llamados a hacer cumplir la ley, se vean impedidos de actuar por el temor de perder su puesto de trabajo y mientras tanto, tengamos que observar cómo deben enviarse hacia otro país donde efectivamente reciban la justicia que acá, sencillamente no llega.
El año 2021 finaliza con la satisfacción del evento anual de una agrupación benéfica que mientras recauda ingresos para ayudar a la niñez y ofrece un espectáculo artístico musical, fue sorprendido por la inesperada interpretación de un tema que, para la audiencia y el horario familiar, causó gran asombro y ocasionó se convirtiera “tendencia” en las redes sociales, el cual se transmite en una cadena televisiva nacional y gracias a la tecnología del Internet, también fuera de nuestras fronteras. Confiemos en el año 2022 y venideros, podamos volver a disfrutar con tranquilidad del mismo. Esperemos que la llegada del Niño Dios nos brinde la alegría de poder compartir nuevamente en familia estas fiestas y que el nuevo año nos encuentre con la fuerza necesaria para salir adelante como país.