Honduras, motes, mitos y el acecho del fraude
Por: Marcos Castillo Pérez
He leído y escuchado en los medios y redes sociales referirse a la candidata opositora hondureña, Xiomara Castro como “la candidata izquierdista” el mote de “izquierdista” se le endilgo antes a su esposo, el expresidente Manuel Zelaya, Pero ¿Son Zelaya y su esposa de izquierda o socialistas? como los tildan sus adversarios de la derecha conservadora.
Manuel Zelaya, hizo su vida política y llego al poder del mano del Partido Liberal de Honduras al que ingreso en 1980 como parte del Movimiento Liberal Modista (MLM) y como candidato liberal gana los comicios presidenciales derrotando al candidato del oficialista Partido Nacional (conservador) Porfirio Lobo. Siendo presidente, Manuel Zelaya rechazó el contrato de la multinacional estadounidense Conoco Phillips, por considerarlo una camisa de fuerza, el mandatario acusó a las transnacionales de provocar un desabastecimiento en represalia por la aprobación de una nueva fórmula de importación de combustible. En enero de 2008, Honduras entró oficialmente a Petrocaribe una alianza mediante la cual el país recibiría por parte de Venezuela 20 mil barriles diarios de búnker para la generación de energía térmica.
En junio de 2009 se celebró una cumbre de la OEA en Honduras, donde los países del ALBA organismo al que Honduras se había adherido, presentaron un borrador para solicitar la admisión de Cuba en la OEA. La Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hilary Clinton, presentó una propuesta y Zelaya actuó como mediador ante él gobernante cubano, Fidel Castro, logrando que este diera su conformidad al compromiso, la actuación de Zelaya habría favorecido a Estados Unidos ante el ALBA, diplomáticos y medios de comunicación consideraron que Zelaya habría actuado como «doble agente» de Estados Unidos.
A mediados de 2009, Zelaya propuso un plebiscito para consultar si los electores querían una nueva constitución. De darse un "sí" en las Elecciones Generales de ese mismo año se instauraría una “Cuarta Urna” que ratificaría la petición de la mayoría de los ciudadanos por una Asamblea Nacional Constituyente, derogando la constitución de 1981.
En la madrugada del 28 de junio de 2009 el día en que se debía celebrar la consulta popular, Zelaya fue sacado a la fuerza y en pijama de su residencia por un grupo de militares que lo desterraron en Costa Rica. El golpe de Estado fue condenado por la mayoría de los países de la OEA y la Asamblea General de la ONU, pero fue respaldado por los Estados Unidos, sectores empresariales de la región y las empresas transnacionales que había enfrentado Zelaya.
A su regreso a Honduras funda junto a su esposa Xiomara Castro el nuevo partido político, Libertad y Refundación, que conserva algunas posiciones del liberalismo en el que militó la mayor parte de su vida política e incorpora principios del ideario del Frente Amplio de Uruguay (partido del expresidente, José Pepe Mujica) Su programa de gobierno se caracteriza por oponerse al neoliberalismo, las privatizaciones, y la corrupción y da su apoyo a los derechos de los trabajadores a la salud y educación universal, el feminismo, los derechos de los pueblos originarios, y a los derechos de la comunidad LGBT. Xiomara Castro, se candidatiza a la presidencia para las elecciones de 2021 como la opción en medio de la acuciante situación política que vive el país, debido a los escándalos de corrupción, vínculos con el narcotráfico y violencia extrema que salpican al gobierno derechista de Juan Orlando Hernández.
Sus contrincantes en esta contienda; el oficialista alcalde de Tegucigalpa, Nasry Asfura tiene proceso judiciales por corrupción y Yany Rosenthal del partido liberal recién salió de una cárcel de los Estados Unidos donde estuvo detenido por lavado de dinero. Las campaña políticas de los candidatos de los partidos tradicionales de derecha han tratado de infundir miedo en el electorado señalando a Castro como la “candidata chavista” un término satanizado en el país. Empero habiéndose contabilizado más de la mitad de los votos la abanderada de Libertad y Refundación aventaja holgadamente a sus rivales, Sin embargo, el Tribunal de Elecciones ha dicho que el conteo de los votos puede tomar hasta un mes, periodo en el que como ya ha ocurrido antes podría cambiar la tendencia de la elección y terminar favoreciendo el candidato de gobierno. Una maniobra política peligrosa porque los hondureños no parecen estar dispuestos a aceptar un nuevo fraude electoral.
El autor es comunicador social.