La historia de la muerte  de un CEO que se llevó las  contraseñas donde  están guardados 145 millones de dólares en inversiones de criptomonedas, tienen temblando a los  115 mil clientes de la empresa QuadrigaCX.

Es el mundo financiero  de las  criptomonedas, donde las prácticas financieras son diferentes.    Resulta ser que el fundador y CEO Gerald Cotton falleció producto de complicaciones de una enfermedad, a finales del año pasado, y se llevó  a la tumba las contraseñas que permiten accesar  en lo que se conoce como “monederos fríos”, los cuales  están  fuera de línea y encriptados,  y sólo  aquellos que conocen  la clave de  acceso  pueden verlos y moverlos a solicitud del cliente.     Esta práctica  revela el portal digital  Techspot, lo hacen para protegerse de la piratería y el robo virtual, pero significa que el que conoce las contraseñas, es el único que  tiene  acceso al dinero.

Los clientes ya se enteraron y exigen el dinero devuelta, pero la empresa QuadrigaCX ha declarado que solo tiene menos de medio millón en efectivo.   El dinero de la empresa  según una declaración jurada revela que al  31 de enero tienen 26,500 bitcoins ($ 92 millones), 11,00 bitcoin efectivo ($ 1.3 millones), 11,000 bitcoin efectivo SV ($ 707,000), 35,000 bitcoin oro ($ 352,000), 200,000 litecoin ($ 6.5 millones) y 430,000 éter ($ 46 millones) almacenados en la computadora portátil encriptada e inaccesible de Cotton.

Si bien la compañía ha contratado a varios investigadores de seguridad (léase: hackers) para intentar acceder a la computadora portátil, hasta el momento han tenido muy poco éxito. La postura de la compañía ha pasado de que “el inventario de criptomoneda de Quadriga ya no está disponible y parte de él puede perderse” a “la mayoría, si no todos” de sus clientes sufrirán daños explica en su noticia Techspot.

En estos momentos hay procesos  en el Tribunal Supremo, los clientes exigen hasta pruebas que certifiquen  la muerte del CEO, y hay empleados de la compañía que han denunciado amenazas de muerte.

QuadrigaCX presentó para la protección de los acreedores de conformidad con la Ley de Acuerdos de Acreedores de Compañías (CCAA, por sus siglas en inglés) el 1 de febrero.