EL TANGO Y LOS “VARELALEAKS”.

 

Abogado y Catedrático Universitario

Por: Silvio Guerra Morales.
Nunca pensé o llegué a considerar que el mundo del Derecho pudiera enloquecer o que la Filosofía se estrellara ante situaciones concretas de la vida y que llegarían a ser superadas, al parecer, con creces, ante sus propios postulados de ciencia o de sabiduría por parte de lo “irracional”.

Los principios, lo esencial a las reglas y a las normas, parecieran haber perdido todo sentido de fundamentación o de orientación a los métodos, a los esquemas y a los sistemas. Estos se encuentran en franca decadencia, como si los torbellinos del pensamiento masa, sin respeto ni consideración, arrasara con todo. Arrasa con las inteligencias, honras, dignidades, razón, moral, etc.
Razón tenía Enrique Santos Discepolo, autor de la letra del tango “Cambalache”: “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador. ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! Lo mismo un burro que un gran profesor. No hay aplazaos ni escalafón. Los ignorantes nos han igualao. Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición. Da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón”.
No siguen faltando ni ausentándose los “chorros” ni los “aplazaos” del tango. Hoy, a raíz de los “varelaleak”, esos mismos han salido a decir que aun cuando la carta –Forma vieja de comunicación- o el “chat” -Forma nuevas de las comunicaciones públicas y privadas- o el “Correo electrónico -También forma nueva de comunicación-, dijeran o expresen que “Pedró violó o mató a María”, para los tales, no quedará nada por hacer, nada que investigar, nada de qué ocuparse en la vida, ya que “la fuente del descurimiento del crimen fue la violación de una comunicación privada”.
Ya he sostenido y lo reitero. En esas fluidas conversaciones, poco o casi nada era lo privado y sí muy abundante y mucho lo “público”, en cuanto habrá de entenderse que lo “público” atañe al Estado y las cuestiones que son consustanciales a él.
El artículo 167 del Código Penal Patrio refiere lo siguiente: “(…) conversaciones no dirigidas al público”. Un Ex Presidente y una Procuradora que se comunicaban o hablaban, los contenidos de la conversación, eran realmente estrictamente privados o versaban sobre asuntos de dominio e interés para el país y de cuestiones de sus gestiones, unas del Presidente y otras de su condición como procuradora?.
El argumento de que no hay nada que investigar o nada que pueda hacerse frente a la supuesta fuente ilegal o ilegítima de los descubirmientos o hallazgos de interés criminal contenidos en los “varelaleaks”, es un cuento chino que no cuadra a mi conocimiento juridico ni a mi formacion como modesto penalista y procesalista.
El delito de inteceptacion de escuchas telefónicas o los llamados “pinchazos” solo rige para las conversaciones o mensajes que ostenten o tengan el carácter exclusivo de “privados” y no de las cosas que atañen al Estado y al Gobierno.
Toca analizar, en ese orden de ideas, qué tan “privado” es lo que tenga o pueda comunicar el más alto cargo público del Estado si se trata del Presidente o si se es el Procurador (a) de la Nación. Amén de investigar, claro, con menos relevancia que lo anterior, sería bueno, si los celulares, como aparatos electrónicos, eran o no de propiedad privada o si fueron adquiridos con fondos del Estado.
No podemos quedarnos en el mero debate de la ilegalidad o no de la fuente de conocimiento del delito o los delitos que encierran no pocas revelaciones de esos mensajes.
Mientras esto sucede, el crimien se escabulle por las silenciosas bóvedas de la complicidad rampante y de razonamientos que quedarán silenciados por una verdad que, a gritos, nos compele a la seriedad y a la objetividad. Los “varelaleaks” no mienten. Todo sucedió, todo aconteció.
Pero, acaso sacrificaremos esto por el hecho de que “alguien pinchó”?. Sin saber o conocer a ese alguien, persona natural o juridica, mientras se investiga, al menos una cosa sí es cierta: Nos desnudó la satrapía burlona e irreverente en que vive la nacion y ha puesto en evidencia la complicidad criminal con que nos gobiernan los que detentan el poder político y de cómo juegan con nuestros derechos y libertades, peor aun, con el progreso de la nacion y de mas de medio millòn de panameños que viven en la pobreza extrema.
Aún recuerdo las clases de Derecho Procesal Penal del maestro Secundino Torres Gudiño, a principio de los ochenta, cuando desarrollando el tema concerniente a la noticia criminis o noticia del delito, nos advertía que ella puede encontrarse o ser sugerida en los contenidos de un libro, una revista, un periódico, etc., o como bien pudiéramos decir, hoy día, ya sea a través del contenido de un “chat”, un correo electrónico, una mensaje divulgado en cualesquiera red social, por un noticiario radial o televisado, en fin.
Los ejemplos, en este país, sobrarían, dado que conocemos y sabemos, a ciencia cierta, que no pocos que atienden los fiscales han nacido de esa especie de “notitia criminis”.
Que no nos distraigan. Que no somos asistentes de ningun circo, en este país, en donde se ríen y burlan de nuestra cruda realidad.
Somos un pueblo con ganas de vivir, de vivir decente y honstamente.
¡Dios bendiga a la Patria!

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